Había una vez un cocinero que se llamaba Enrique. Trabajaba en el restaurante "La super pizza".
El cocinero tenía un problema, que era muy glotón. Cuando preparaba una pizza, se la comía él ¡ y todos se llevaban una sorpresa!.
Un día nadie fue a su restaurante porque siempre se quedaban sin comer, así que Enrique estaba muy triste. Por la tarde descubrió un kiwi, se lo tomó y ¡ le encantó!.
Así que nunca más comió pizzas y todos fueron a su restaurante.
FIN

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